Vivaquear en invierno.

Vivac en el mes de Febrero en Picos de Europa, a la entrada en el Jou de los Asturianos, cerca del Jou Santu (Peña Santa de Castilla).

Vivac en el mes de Enero, en la zona de Aigualluts, al pie del glaciar del Aneto en el Pirineo de Huesca.

Consejos para disfrutar de un vivac.

Que a un excursionista sin preparación y sin el equipo adecuado le pille la noche en mitad de la montaña en invierno, puede suponerle la muerte. Sin embargo si respetamos unas normas mínimas, un vivac puede ser un sitio agradable, en el que experimentaremos sensaciones que quizás nunca olvidaremos.

El momento más duro es la cena y el desayuno. Después de una larga caminata, con su correspondiente sudada, nos vamos a quedar quietos y con la ropa húmeda. La ropa térmica de forro polar y prendas que no absorban el agua es fundamental, incluso hay gente que lleva una segunda camiseta térmica en la mochila para ponérsela seca al llegar al sitio del vivac.

Un buen saco de pluma es muy recomendable, pero todo tiene sus trucos. No hay que olvidar una funda de vivac que nos resguarde del viento y de posibles inclemencias del tiempo. Si nuestro saco no es muy bueno conviene conseguir unos pehucos de pluma para nuestros sufridos pies.

Si el saco no es muy bueno, cerrar a tope el saco y la funda de vivac para que el aire caliente que expulsamos al respirar se quede dentro de estos. En ese caso solo dejaremos un pequeño hueco para la renovación del aire, lo justo para un ojo y así poder admirar el infinito del cielo y las montañas y no morir asfixiados. 

No pensemos que todo son ventajas, la solución de calentar el saco con nuestro aliento es buena pero eleva la humedad del interior, la cual es conducida hasta nuestra funda de vivac donde condensa y se convierte en escarcha o hielo pero que se queda en el interior nuestra querida funda. Por la mañana conviene sacudir el saco y la funda para que ese hielo no nos acabe mojando todo el saco.

Así pues para vivaquear es imprescindible una manta de aluminio que pondremos en el suelo para que no se nos llene todo de nieve. Un buen aislante, un saco (el mejor posible) y una buena funda de vivac, si es amplia y encima transpira, mejor que mejor. Si tenemos ese material, podemos dormir tranquilamente en ropa interior. Es conveniente dejar la ropa dentro del saco para que este calentita por la mañana.

Cuidado con las fundas de vivac, la mayoría de fabricantes las hacen muy justas, tanto que pueden llegar a comprimir nuestro saco impidiendo que se expanda totalmente la pluma, lo que equivale a llevar un saco de mucha peor calidad.

Es evidente que la mochila estará encima de la manta de aluminio para evitar que se acabe mojando, así mismo el resto del material (piolet, raquetas, esquis..) deben ponerse sobre la manta de aluminio para evitar que se mueva por la noche si se levanta viento. Si la situación es muy adversa una segunda manta de aluminio (de las más finas) impedirá que se nos empape la mochila.

Las botas deben guardarse dentro de la mochila y en caso de frío extremo los botines interiores deben ir dentro del saco. Al llegar al vivac contienen humedad del sudor de los pies (por mucho frío que haga), por la noche ese sudor se congela y por la mañana además de fríos están duros como la piedra.

Por la noche hay que hidratarse todo lo posible, hay que beber mucha agua y como esta es derretida de nieve hay que añadirle las correspondientes sales, vale cualquier preparado isotónico deportivo o de farmacia (suero oral, bebesales ..) y dejar las cantimploras llenas para la noche y la mañana siguiente. Si el frío es extremo, la cantimplora debe ir también dentro del saco. Si se queda fuera solo tendremos un trozo de hielo. No olvidarse el fogón, la cacerola y suficiente gas, derretir agua implica tiempo y mucho gas.

Como empezamos a comprobar el saco de dormir debe ser amplio, no es solo para nosotros, a veces debe caber parte de nuestro equipo. Si introducimos los botines interiores en el saco, no deben estar en los pies y si nos los dejamos calzados, deben estar desatados. Es fundamental que la sangre circule bien.

¿ Que ropa vamos a llevar ?. Personalmente, para la aproximación, llevo una camiseta térmica amplia de manga corta (casi hasta el codo) o de manga larga, pero en cualquier caso lo más fino que encontremos.

Si el frío es intenso me pongo un chaleco de forro polar (serie 200).

En la mochila llevo una camiseta térmica interior gruesa, un forro polar WindStopper fino (serie 100) y la chaqueta de Goretex.

Los compañeros suelen llevar el WindStopper mediano (serie 200), en mi caso si preveo muchísimo frío, añado un chaleco de plumas que no me abulta nada.

Al llegar al vivac, la camiseta térmica gruesa y muy ajustada va directamente sobre la piel. La camiseta de manga corta de la aproximación sobre la anterior. Es por esta razón que debía ser amplia, si una prenda comprime a la capa interior le resta eficacia. Por encima de las camisetas el chaleco (en mi caso los dos), el WindStopper y por último la chaqueta de Goretex.

Para las piernas llevo unos calzoncillos de forro polar muy finos, al llegar al vivac los cambio por una especie de mallas de forro de grosor medio, elásticas y que paran algo el viento. en algunos casos me pongo encima unos pantalones de Textrem que no me abultan demasiado.

No hay que olvidar el cuello y la cabeza, por donde se pierde mucho calor si no la protegemos adecuadamente.

Con todos estos preliminares, dormiremos tan bien y tan calentitos que cuando nuestro despertador suene de madrugada (a veces a las 3:00), buscaremos cualquier excusa para dormir un poco más y solo nos empujará a salir la voluntad y las ganas de hacer un bonito corredor en invierno.



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