La zona es increible, salvaje, maravillosa, Cabrones es único y vale la pena
no perderse conocer estos parajes, sobre todo en invierno, no lo olvidaras en
la vida, aunque conozcas muchos sitios.
Esta excursión (en invierno) es solo apta para personas entrenadas y con buen conocimiento
de la montaña. Los desniveles que se salvan son muy importantes. El itinerario
descrito lo hemos realizado en dos días de invierno durmiendo en el refugio de
Cabrones.
Es evidente que este circuito puede hacerse en más días, tenemos:
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Albergue en Bulnes.
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Cabaña en Amuesa.
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Refugio en Cabrones.
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Sin guarda en Invierno y con filtraciones de agua (desconozco ya arreglado)
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Refugio Urriellu.
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Con guarda todo el añoy excelentes condiciones.
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Refugio en Pandebano.
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Sin guarda, ni mantas y pequeño aunque suele estar limpio y en buen estado.
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Albergue en Bulnes
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Podemos utilizarlo de nuevo a la bajada o desde Pandebano bajar hacia Sotres
y dormir alli o coger un taxi o autostop hasta Poncebos.
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El problema no radica pues en el número
de días, sino en su dificultad en invierno. Tiene varios tramos dificiles que requieren
en algún caso experiencia y en otros puede requerir asegurarse con una cuerda.
El último tramo
presenta dificultades de orientación a pesar de los hitos que marcan el camino, en esa
epoca algunos pueden quedar bajo la nieve.
Por supuesto con niebla cerrada, a mi personalmente, no se me ocurriría subir jamas.
En verano no tiene mayor dificultad que el esfuerzo físico.
Solo he estado dos veces en Cabrones, las dos en invierno, el tramo de
Poncebos
a Bulnes no presenta dificultades pues raramente esta con nieve y son escasamente 500 metros de
desnivel por un camino aceptable.
De Bulnes de arriba (barrio del Castillo) hasta Amuesa hay unos 700 metros muy
duros por su fuerte desnivel, que se inicia muy suave y acaba en una endemoniada cuesta.
De Amuesa al Cueto del Trave y su enorme gruta tampoco hay ningún compromiso, después de
subir a Amuesa la siguiente pendiente parece sencilla, pero sigue siendo empinada y larga, son
otros 600 metros. Desmoraliza un poco pues se ve la cueva del Trave por la que hemos de pasar
y parece cerca, lo único que ocurre es que es muy grande y nos engaña. Cuando alcancemos dicha
cueva estaremos a 2.000 metros y salimos de Poncebos situado a tan solo 250 metros.
Estamos pues casi a la altura del refugio, situado a 2.100 metros, el problema radica en que
la distancia que separa
el Trave de Cabrones esta llena de Jous que hay que bajar y subir o simplemente bordear.
La primera vez que subi la nieve estaba muy blanda, cometimos el error de no llevar raquetas y nos
hundiamos por encima de la rodilla. A causa de la nieve no se veían los hitos de piedra que marcan el camino
y aunque la dirección era la correcta aparecimos sobre el refugio y no en el collado que da acceso
al Jou de los Cabrones. Con aquella nieve no teniamos ni ganas, ni fuerzas para retroceder y cruzar
algún que otro Jou más, así que destrepamos una pequeña pared.
La segunda vez llevabamos raquetas, pero no hicieron falta, no había demasiada nieve y estaba
totalmente helada, así que había que cruzar, subir o bajar pendientes apreciables de nieve helada o incluso hielo,
que no ofrecen mayor dificultad si tienes experiencia con los crampones y el piolet y además sabes
frenarte en caso de caida, en cualquier otro caso el peligro potencial es alto.
De
Cabrones a la Horcada Arenera no hay mayores problemas, ni grandes subidas (cerca de 400 metros). Allí
dejamos las mochilas y nos dirijimos a la Torre de la Pardida, magnífico mirador, pero en esta ocasión
presentaba pendientes fuertes que en algún tramo eran de hielo vivo, en la zona de la cumbre había además
una importante
cornisa que había que controlar para no situarse encima de ella ocasionando su rotura
y por tanto nuestra caida en un vertiginoso vacio.
Desde la Horcada Arenera se inicia un amplio giro por debajo del Neverón de Urriello, hay que buscar una
horcadina (colladito) que nos da acceso al valle donde esta situado el refugio de Urriellu. El problema radica
en que da la impresión de que hay que bajar bastante pendiente, se aprecian unos amplios collados, pero el
paso verdadero esta muy disimulado y solo un poco por debajo nuestro. En este tramo era imprescindible la cuerda, se baja por una pequeña
chimenea que no tiene problemas en verano (pequeño destrepe) pero que en invierno se llena de nieve que
por su orientación esta algo inestable y por debajo de la chimenea se abren unas fuertes pendientes de nieve.
Una vez superado ese paso, ya no queda ninguna dificultad hasta llegar al refugio de Urriellu. La bajada
desde este hacía Pandebano nos exigio crampones en su inicio pero el camino es bueno. Aunque no conviene
infravalorarlo, el camino esta bordeado por unas vertiginosas pendientes, si se intenta recorrerlo con hielo y
sin crampones y patinas....
El camino desde Vega de Urriellu, el refugio de Urriellu, esta descrito como itinerario
Sotres, Pandevano, Urriellu.
De Pandebano a Bulnes y posteriormente por la canal del Tejo hasta Poncebos no hay dificultades, salvo
bajar 1.000 metros más de desnivel y lograr que nuestras sufridas rodillas lleguen sanas y salvas al coche, conviene
recordar que las subidas agotan nuestros pulmones y corazón, pero que las bajadas destrozan las rodillas por
sobrecarga. La Torre de la Pardida esta a 2.572 metros y Poncebos a unos 250 metros, sin contar unas cuantas
pequeñas subidas y bajadas intermedias que no salen en la resta del desnivel de bajada, pero si notan perfectamente
nuestras queridas rodillas.
La excursión plantada ofrece unos cambios de paisaje tan sorprendentes y unas vistas tan amplias que vale la
pena sin lugar a dudas el esfuerzo realizado.
¿Te vienes a ver la excursión paso a paso y sus paisajes?